Tanto en tan poco.
Escribir es eso que hago cuando una persona pasa por mi filtro cerebro-corazón, y siento fuerte y bonito. Hace tiempo que tú estás en mi corazón esperando a ser escrito, a que llegue el día en el que te convierta en arte (más de lo que ya eres), mientras me arañas el alma con cada gesto. Y es que no puedo evitar enamorarme de las personas reversibles, esas que son bonitas por dentro y por fuera (como tú); las buenas personas me vuelven loca y tú eres todo corazón. Me hago pequeñita al escribirte, pero me llena de felicidad. Felicidad porque le haces bien a las personas, porque tienes la vida llena de cosas bonitas, porque eres música para el alma. Y cómo no vas a ser música si todo lo que significa arte lo tienes tú; tienes el poder de las cuatro cuerdas bailando para tus dedos, de que los graves hagan tambalear mi vida, tienes las muecas más graciosas que hay sobre un escenario cuando suena rock and roll, blues o jazz, aunque tu barba pelirroja quiera esconderlas. Tienes el p...