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Mostrando entradas de 2016

Libro en formato vida.

El tiempo es quien me permite superar los miedos y los problemas, tardo en cicatrizar las heridas, en quitarme el vendaje, en estar preparada. Es simple, mientras los demás pasan página yo sigo leyendo la misma línea tanto como me permitan mis heridas. Me paro en cada palabra, cada detalle, cada párrafo… por eso para mí el dolor es más duradero, aunque sé suministrarlo para que no sea demasiado intenso. Es como una deuda, más o menos, a plazos pequeños pero durante un largo periodo de tiempo, y sé que no es la mejor manera de hacer que desparezca el dolor pero, de momento, así he aprendido a sobrevivir sin que se me haga eterno. Para ser sincera, a veces tengo miedo de que alguna de mis heridas nunca cicatrice y me acostumbre al dolor. Por eso hay momentos en los que debo mirar hacia atrás, recapitular hasta el momento en el que empecé a sangrar y hacer un recorrido hasta el presente para comprobar que algo he avanzado, que no me he quedado clavada en el mismo punto, que hay esper...

Tanto en tan poco.

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Escribir es eso que hago cuando una persona pasa por mi filtro cerebro-corazón, y siento fuerte y bonito. Hace tiempo que tú estás en mi corazón esperando a ser escrito, a que llegue el día en el que te convierta en arte (más de lo que ya eres), mientras me arañas el alma con cada gesto. Y es que no puedo evitar enamorarme de las personas reversibles, esas que son bonitas por dentro y por fuera (como tú); las buenas personas me vuelven loca y tú eres todo corazón. Me hago pequeñita al escribirte, pero me llena de felicidad. Felicidad porque le haces bien a las personas, porque tienes la vida llena de cosas bonitas, porque eres música para el alma. Y cómo no vas a ser música si todo lo que significa arte lo tienes tú; tienes el poder de las cuatro cuerdas bailando para tus dedos, de que los graves hagan tambalear mi vida, tienes las muecas más graciosas que hay sobre un escenario cuando suena rock and roll, blues o jazz, aunque tu barba pelirroja quiera esconderlas. Tienes el p...

El caos que es la vida.

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Arriesgar para ganar. O no. La vida es un juego, pero no de esos juegos con los que se te arrugan los ojos de tanto reír y tampoco de esos que se hacen muy largos y tienes que guardar la partida para el día siguiente, ni siquiera es de esos juegos en los que te enfadas porque siempre gana otro. No, nada de eso. La vida es un juego en el que siempre se pierde sin importar la partida; es comparable a una ruleta rusa porque cada día, cada hora, cada momento… aprietas el gatillo y nunca sabes si será lo último que acaricies. Muchos hablan de suerte, ¡Ay! la suerte… si realmente todo girara entorno a ella más de uno habría caído en la primera ronda, y es que la suerte no es más que un fantasma que jamás ha pasado y que nunca ha cogido de la mano a nadie. Nunca, aunque muchos crean que sí (y pobre del que lo crea). En este loco juego la suerte nunca está de tu parte, de hecho nunca está, y no todos tienen las mismas oportunidades de seguir jugando, aunque pocas veces nos preguntem...

Doble-pestañear (adiós a otro yo).

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Ni siquiera recuerdo cuándo comencé a cambiar mi visión del mundo, no sé desde qué momento vivo fijándome en las pequeñas cosas. Quizás sea la mayoría de edad, el tempus fugit , que me persigue como un fantasma al que no puedo ver pero que siento cerca oprimiendo mi corazón. Quizás sea, simplemente, que me he redescubierto, que ha llegado ese momento ya vivido anteriormente que me desconcierta de una manera exagerada pero que, a la vez, hace que me quiera un poquito más. Posiblemente me haya perdido mil y una pequeñas cosas mientras intentaba captar otras tantas pero jamás había visto el mundo tan mío. Recuerdo haber tenido algún que otro día gris y no haber podido sacarles nada de color, nada especial; sentía que cada día era la misma larga y aburrida historia de siempre. Sin embargo, ahora busco hasta la mínima cosa que me sirva de excusa para llevar una gran sonrisa durante todo el día. Me alegra llegar al cruce de camino al metro, el mismo camino de siempre, y que ...