Libro en formato vida.
El tiempo es quien me permite superar los miedos y los problemas, tardo en cicatrizar las heridas, en quitarme el vendaje, en estar preparada. Es simple, mientras los demás pasan página yo sigo leyendo la misma línea tanto como me permitan mis heridas. Me paro en cada palabra, cada detalle, cada párrafo… por eso para mí el dolor es más duradero, aunque sé suministrarlo para que no sea demasiado intenso. Es como una deuda, más o menos, a plazos pequeños pero durante un largo periodo de tiempo, y sé que no es la mejor manera de hacer que desparezca el dolor pero, de momento, así he aprendido a sobrevivir sin que se me haga eterno. Para ser sincera, a veces tengo miedo de que alguna de mis heridas nunca cicatrice y me acostumbre al dolor. Por eso hay momentos en los que debo mirar hacia atrás, recapitular hasta el momento en el que empecé a sangrar y hacer un recorrido hasta el presente para comprobar que algo he avanzado, que no me he quedado clavada en el mismo punto, que hay esper...