Como todos - Santero y los muchachos.

Es difícil terminar una etapa sin saber por dónde vas a comenzar la siguiente. Hacía tiempo que no me sentía así, estar feliz pero tener miedo. No es nada nuevo que le tengo miedo a muchas cosas, pero esta es de las peores porque no le puedo poner remedio por mí misma. Sólo el tiempo tiene la respuesta ante las dos incógnitas.

Me siento impotente, sin poder sobre mí misma; me siento vulnerable. Incluso escribiendo estas palabras me siento incómoda, pensando que hace tiempo que no paseo mis dedos por el teclado, que no quedo conmigo misma. Ahora mismo no sé ni cómo va a resultar este invento de volver a escribir. Se mezclan mis pensamientos, mis sentimientos, a los que hace tiempo que no he mirado a la cara siquiera.

Mucha gente, personas. Muchas personas a mi alrededor, dispuestas a darme algo, aunque no sea amor, dispuestas a cosas que jamás hubiese pensado y aún así no hay nadie. Nadie que intente algo de verdad por mí. Los de siempre, quizás, son lo único que me salva. Los de siempre nunca fallan.

He cortado con muchas personas, y otras tantas han cortado conmigo, pero hay veces que merece la pena y nos damos cuenta tarde. En cambio hay otras veces que el hilo entre dos personas se corta y ya está; hace tiempo que no veo al fotógrafo y, si alguna vez sentí algo que ni yo sabía lo que era, ahora ya no hay nada. Él solo es un ejemplo de a lo que me refiero, pero así con otros muchos: compañeras dos difíciles años, viajera musical… muchos.

He abandonado la música en directo por un largo tiempo, una de las únicas cosas que me hacía poder mirar más allá. Quiero volver a ella. Necesito unas baquetas que hagan latir mi corazón y unas cuerdas que hagan tambalearme por unas horas. Rock and roll. Quiero volver y quiero irme. Quiero escapar conmigo, tener tiempo, recuperarme.

Quiero salir de la gente, de los que quieren pero no me quieren. Quiero saber decir que no. No. No. No. Y quiero decir que sí a los que me quieren, saltar a ellos como la única solución a todo lo que hago mal. No quiero volver a refugiarme tanto tiempo, quiero pasearme por las letras como si nada hubiese pasado y saber pasar página sin que me afecte tanto. No puedo entretenerme a desanudar mis pensamientos, tampoco tengo ganas de hacerlo.

Quiero salir de la rutina, quiero crear una nueva. Una mía. Quiero pintar, quiero escribir, quiero viajar, quiero terminar etapas, quiero empezar otras, atreverme, quiero querer mucho a los de verdad y querer poco a los que no. No quiero que me quieran mucho, quiero que me quieran bien.

Espero saber terminar los finales y empezar los inicios. Quiero hacerlo bien y hacerlo mal a veces; quiero lanzarme sin miedo.

21/06/2019

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mi caos.

La respuesta.