Te vi y ojalá no.

"Nada es para siempre, decían tus ojos tristes"
Te vi y dejé de buscar otra vez, y qué miedo. 
Te vi sin querer, te vi diferente (o no tanto), 
no recuerdo ni siquiera cómo te vi pero qué más da, 
te vi y ojalá no. 
Guitarra, armónica y, atrapada entre tus cuerdas vocales, te vi.

Me asusta pensar que te estaba buscando 
teniendo mi felicidad a menos 
de doscientos kilómetros de mi corazón, 
porque además tú no sabías que te estaba buscando 
y no sabes que te he encontrado.

Me duele haberte encontrado, 
me duele no conocerte aunque no quiera, 
me duele sentirme perdida en tu pelo 
porque te he visto y estás guapísimo así como sea. 
Me duele escribirte y, al mismo tiempo, 
me muero por que me leas.

No quiero entenderte y no quiero que me entiendas 
pero a veces quiero ir a buscarte 
donde sea y decirte que te vi, que me abraces y entonces 
leas más allá de lo que te escribo.

Han pasado cuarenta días desde que te escribí, 
te dejé a un lado porque tenía miedo. 
Te vi otra vez y no te dije que me abrazaras,
 ni leíste más allá de esas líneas. 
No lo hice, pero ya no importa.

Ahora ya no quiero que me leas, 
sólo quiero que suene tu voz de repente 
y que me gustes en silencio, así sin más. 
Ya no quiero que me abraces, 
sólo quiero verte y saber que sigo atrapada 
en tus cuerdas vocales y en tu pelo, 
y saber que aún estás guapo así como sea.



7/11/15



Comentarios

Entradas populares de este blog

Como todos - Santero y los muchachos.

Mi caos.

La respuesta.