El gigante de hierro.
Esperando me desespero
en la casa del gigante de hierro
a que las musas que Dalí pintó derretidas
marquen la hora de tu partida.
Juego soñando a que me despierto
teniendo en mi cuello tu aliento
mientras lleno de mares las pupilas
que hace días que no miras.
Descubro escondiendo mi corazón herido
poemas sin final de mi amor fugitivo
mientras las olas de los mares que he creado
me dejan en la orilla los fantasmas del pasado.
Corro pisando el recuerdo tan mojado
que hace años que has olvidado
y llego ante el gigante que se va y desaparece
para buscarte en el humo que se desvanece.
Caigo siendo una marioneta muerta
donde el monstruo de hierro se fue sin vuelta
mientras siento que mi alma triste
llora desde el mismo día en que te fuiste.

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