Secretos embotellados.

Sé que el mar es tu refugio,
que lloras dejando que las olas arrastren tus lágrimas
y el viento confunda tus sollozos con sus silbidos.

Sé que te sientes esperanza cuando estás frente al mar
y que pasas las horas contando las olas,
esperando ver un mensaje embotellado.

Y sé que cuentas secretos con tu guitarra cuando rompen las olas,
que escribes poemas para las sirenas
y cantas soñando ser el capitán de tu vida.

Yo, mientras, te echo de menos. 
Echo de menos cuando eras más que capitán
y me llevabas a ver el mar. 

Echo de menos ser tu refugio, 
la caja fuerte de tus lágrimas
y tu inspiración.

Echo de menos ser tu música y tu esperanza,
y echo de menos escuchar tus canciones con el sonido de la guitarra
y despertarte con un beso.

Espero que un día de estos el mar te susurre que te quiero
y el viento te silbe nuestra canción.
Espero que te acuerdes de que un día fui sirena para ti 
y que aún guardo tus poemas.

Espero que tu corazón recuerde el ritmo del mío
y que tus labios se acuerden del tacto de los míos.
Espero... y por esperar, te espero a ti.






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